El salario crece pero el beneficio es desigual.


Carlos M. García Valdés.
Repasando “El salario, la Onei, Marx y los trabajadores”.

En el post  con ese título además  de significar el incremento salarial  de los últimos años intentamos explicar la dependencia de esta variable de otros factores en particular de  la reposición de los medios de producción consumidos (combustibles, materiales, materias primas, maquinarias, equipos, piezas de repuesto, etc) que una parte se producen en el país pero  en su mayoría  se importan. Descontada esta magnitud, de toda la producción de bienes y servicios, lo que resta  es  el valor agregado bruto a nivel del país producido por las entidades nacionales y  extranjeras. El salario es uno de esos componentes. El fondo total del salario no es independiente para nada de todo lo que el Estado socialista tienen que erogar para asegurar los principales derechos humanos y a la vez garantizar las condiciones para el desarrollo sostenible que exige disponer, tanto por la vía del ahorro interno como del financiamiento externo, de cuantiosos recursos financieros. Eso implica además honrar las deudas  a nuestros acreedores, garantizar la defensa del país, y otros compromisos con sus correspondientes costos.

Crecimiento económico y salario.

El crecimiento económico es vital para todo incluyendo el aumento salarial y  en 2016 con un decrecimiento casi del 1 % el salario creció respecto a 2015 en 7,7 %. Este “sacrilegio” es posible  en primer lugar porqué en la construcción del socialismo las leyes económicas no imponen su objetividad a los hombres, pero por supuesto que ello tiene su explicación y su costo. Ante un decrecimiento del valor agregado bruto con crecimiento de una de sus variables (el salario) se imponen restricciones a otros componentes de la economía como son las inversiones, retenciones de pagos a los proveedores extranjeros, limitaciones al uso del combustible, entre otras. Por supuesto que la cantidad de maniobras que tiene que hacer el Estado desbordan las pretensiones de estos comentarios.

Es importante destacar que, el decrecimiento considerado técnicamente depresión,  no se manifiesta en Cuba como en casi todo el resto del mundo en despidos, caídas de los salarios, aumento de la marginalidad, entre otros efectos de estos fenómenos en el capitalismo.

Por supuesto que detrás de esta colosal asimetría está la política económica del Partido y del Estado, en particular la política salarial que  entre sus principios postula el crecimiento de este tipo de ingreso en correspondencia con el aumento de la producción y la productividad social del trabajo.
Este semestre la economía revierte el decrecimiento al crecer 1,1 % y debe en el segundo semestre crecer aún más para poder alcanzar el 2 % propuesto. Ese magro crecimiento debe “repartirse” escrupulosamente con tanto tino y austeridad que haga insignificante  la bíblica profecía de la “multiplicación  de los panes y los peces”. Debe encarnarse en el cumplimiento del plan de inversiones, en el mantenimiento de los índices del desarrollo humano, y al salario le debe corresponder su cuota. Pero…

¿Cómo se distribuye el fondo total de salario entre los sectores de la economía ?

Hace días el economista Pedro Monreal publicó un interesante post contentivo de la interpretación de la información de la Onei sobre el salario medio mensual en el período 2014-2016 (1) . Si bien tengo más diferencias  que coincidencias con este autor en particular en el tema de la propiedad, debo reconocer que en este artículo hace un buen uso de las estadística y en particular de los gráficos, aunque pienso que muy  complicados en sus diseños.

Al autor le interesa mostrar las disparidades en las trayectorias de los salarios según tipos de actividad económica, así como las dinámicas de algunos de ellos. Como es lógico toma como referente la línea del salario medio pero acude a una  relación  estadística en lugar de utilizar la cifra absoluta que ofrecería una  información directa y no mediatizada. Uno de sus gráficos es el siguiente:
Gráfico de Monreal.
(2)


Si el lector se impresiona puede considerarlo una pintura abstracta, aunque  es posible también que tratándose de personas cultas comprendan que la intención es capturar en un solo gráfico las dinámicas salariales de todas las actividades económicas concebidas por la Onei. Con las excepciones que han corregido su trayectoria hacia el cuadrante negativo(inferior al salario medio) las demás se mantienen por encima del salario medio y pueden observarse cuales son.
Sin demeritar el gráfico y en la misma dirección solo que con otros objetivos ofrecemos nuestro gráficos y observaciones.

Gráfico 1. Actividades económicas de mayor dinámica y  más de 1000 pesos de salario medio mensual.

Fuente: Onei 2014, edición 2015 y Onei 2016. Edición 2017.

Minas y canteras que cubre las actividades de extracción de níquel y petróleo, entre otras, experimenta un crecimiento de 126 %(556-1218) y establecimientos financieros con bancos, casas de seguro, y otras, lo hace para un 68, 6 %(491-1032) mientras que la industria azucarera aun con mucho que desear en la producción de azúcar crece el  84 %(677-1246)











   
Grafico 2. Actividades económicas  con más de 900  más pesos de salario medio mensual.


Fuente: Ídem.

Importantes actividades de la producción material, (categoría casi en desuso)   como la agricultura y la construcción  crecen  45,9 y 46,1 % respectivamente (513-991 y 580-985). Aun con esos crecimientos son deficitarias de fuerza de trabajo. La importante actividad de ciencia y técnica crece en 4 años el 17, 6 %(567-954)

Gráfico 3.Otras actividades  con salarios superiores al medio
               Fuente: Ídem 

La industria que es el tercer componente de la  producción material( ahora se reporta dentro de “producción de bienes y servicios”) crece el 49,9 %(466-883). Transporte, almacenamiento y comunicaciones clasificadas como servicios básicos, crece 43,6 %(460-826) en tanto que la salud y asistencia social puntales del desarrollo humano cierran esta tríada de los más de 800 pesos con solo un 14,6 %(409-816).Como puede apreciarse, esta última expone una breve caída en 2016 respecto a 2015.

Las actividades económicas de los 3 gráficos, excluyendo la salud( agricultura, minas y canteras, financieras, industria azucarera e industria en general, ciencia y técnica, construcción, transporte y comunicaciones, produjeron en 2015(la Onei no ha publicado las cifras de 2016) 36,5 % % del PIB de ese año a precios constantes, es decir más de la tercera parte del mismo. Ello es un factor de justificación de los crecimientos  salariales, sin embargo no hay una plena correspondencia entre el aporte de algunas actividades con el ritmo y monto del salario medio. De este grupo los que más aportan al PIB son la industria con 12,7 % con un salario medio de 883 de los más discretos de esta constelación. El segundo aportador es transporte y comunicaciones con 9,8 % del PIB y un salario de 826 pesos. Le siguen en orden de participación en el Producto, la construcción con 6,2 % y la agricultura con 3,7 % y sus salarios como se puede apreciar no son los más altos de este grupo. La industria azucarera, minas y canteras, ciencia y técnica aportan el 0,5 % cada uno y la intermediación financiera algo más con 2,6 %. A juzgar por estos datos no se cumple a nivel macroeconómico la distribución con arreglo al trabajo pero habría que considerar otros factores y mediaciones como los ingresos en divisas que reportan, el empleo que generan, el efecto multiplicador en la economía y otros más.

Sin embargo en estas actividades no se observan grandes contrastes en cuanto al monto salarial, los ritmos de crecimiento y la participación en el Producto.
Sectores importantes con bajos niveles salariales.

Observemos ahora el gráfico 4.
El sector de educación con más de medio millón de trabajadores en 2015 solo crece en el período 8,7 % pero desciende por debajo de la línea del salario medio a partir de 2013 y así se mantiene hasta 2016 en que solamente  alcanza el 72 % del salario medio mensual total y menos del 43 % del de la industria azucarera.

Gráfico 4.Actividades por debajo del salario medio.

Fuente: Ídem


No hace falta argumentar la función social de la educación incluyendo la económica. Solo a nivel de empleo ocupa (2015) 543,8 miles de trabajadores lo que contrasta con los 118,4 miles de trabajadores del conjunto de  las 3 actividades con salarios de más de 1000 pesos. Estas  3 actividades aportan al PIB el 3,6 %( Industria azucarera y minas y canteras 0.5 % cada una y las finanzas 2,6 %) en tanto la educación tributa el 6,1 % de este indicador medidor universal de las economías.

Los otros trabajadores menos remunerados en conjunto son los de la administración pública, defensa y seguridad social que con 510 pesos de salario medio mensual en 2016 ocupan en 2015 a 356,6 miles de trabajadores y aportan el 3,5 % del PIB casi lo mismo que la suma de las 3 actividades de más de 1000 pesos mensuales.

Para concluir, porque el espacio no da para más.


La ocupación y el incremento salarial son dos serios exponentes de los signos vitales de la economía cubana. Hay que considerar otros, pero estos están presentes y medibles. Los incrementos salariales dependen del gasto de los factores materiales y el uso adecuado de las finanzas así como del excedente generado en todas las actividades económicas o en una buena parte de ellas, pero al propio tiempo el salario y su incremento se convierten en factores determinantes del buen desempeño de los antes mencionados. No es un retruécano, es una necesidad y las cifras  mostradas testimonian que aún con crecimientos muy discretos e incluso con decrecimiento se puede aumentar el salario en particular en ramas estratégicas para la economía. Esto se está cumpliendo pero parcialmente. Aunque en general se justifican los niveles salariales relativamente altos alcanzados por varias ramas de la producción y los servicios  se debe esperar una mayor correspondencia entre estos montos y su  aporte a la economía medido por su participación en el PIB, en los ingresos en divisas y en el desarrollo humano. Abrazando esta lógica, que no tiene que ser veraz ni  única, los mayores niveles salariales deberían concentrarse en: la industria (la general no la azucarera), la agricultura, las construcciones, la educación,  la salud y hoteles (por el turismo). Ellas que son solo 6 de 20 actividades registradas por nuestro sistema de estadísticas aportan el 52 % del PIB, pero también tienen una elevada responsabilidad en las exportaciones, sustitución de importaciones, en los ingresos  en divisas y en los encadenamientos productivos. Estas actividades emplean 2 millones 914,700 trabajadores, es decir casi 3 millones, el 60 % de la ocupación total (estatal, mixta, cooperativa y privada) en 2015.

La educación y la salud aportaron en 2015 el 27 % del PIB a precios corrientes y el 22 % de la ocupación total del país. La exportación  de servicios profesionales de la salud y la educación constituyen el primer escalón de ingresos en divisas. Ambos sectores son los que más aportan cuadros estatales y políticos. En esencia son los sectores que garantizaron y garantizan la calidad humana de nuestro socialismo en construcción y son el sostén de  la dotación de conocimientos y vida saludable de todos los trabajadores (estatales y no estatales) de la economía.

 La realidad, en particular la económica, es mucho más compleja, caprichosa y tozuda que cualquier análisis y estas consideraciones probablemente no alcancen esta categoría del saber, pero grano a grano se llena un costal.

 (1)Pedro Monreal.  Los salarios estatales de Cuba 2012-2016 en seis gráficos, Blog  “elestadocomotal”  3 de julio de 2017.
(2)  Post citado.

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