Sueño de una noche de verano

Por Gerardo Gómez Moreno,
 Profesor Titular de la Escuela Superior del PCC.
tomado del blog: Turquinauta


Acerca de la polémica que sostiene el Dr. Carlos García con Pedro Monreal y las posiciones que éste continúa sosteniendo, me permito recordar que un comentario publicado el 19 de diciembre de 2017 se señalaba lo siguiente:
En primer lugar se reconoce el rigor de los artículos del Dr. García, tanto en lo que se refiere a los aspectos positivos, como en los negativos, que tienen mayor peso. Se destacaban las distinciones realizadas sobre las posiciones de Humberto Pérez, quién presenta alternativas diferentes.

Por supuesto que la problemática de la unificación monetaria y de las tasas de cambio está en el orden del día de la situación nacional e internacional de nuestro país pues afecta la batalla económica y es algo previsto en los Lineamientos, pero en cuanto al cómo y al cuándo, los caminos divergen dada la gran complejidad de esta región y en el mundo, pues no se trata sólo de la envergadura de los riesgos y peligros que Cuba podría o no asumir con sus propias fuerzas, que materialmente y financieramente no son muchas. Otros países han realizado “reformas”, al parecer imposibles, al disponer de circunstancias histórico concretas muy diferentes.  No debemos olvidar “ni por un tantico así” a quien tenemos delante y que pretende.

Puedo añadir que la propuesta de programa de estabilidad económica para Cuba despierta más dudas e incertidumbres que certezas. En sus lacónicas y pragmáticas 16 páginas, no se observan cuales son las fuentes teóricas en las que se inspiran estas proposiciones, ni tampoco cuales son los referentes de las experiencias internacionales que tiene en cuenta.

El autor de marras, siendo un conocedor de las relaciones económicas y políticas internacionales, en sus propuestas estabilizadoras hace abstracción de las mismas, consistiendo este un factor importante a considerar. Tal vez sea esta una de las condicionantes que le impida aquilatar el verdadero peso de la contradicción cautela-urgencia en que se encuentra nuestra patria y lo que lo impulse a querer acelerar –24 meses para estabilidad económica de Cuba en tres etapas- los profundos y complejos procesos la Actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista. 

El autor no acepta que se le declare como neoliberal o cuasi neoliberal y rechaza tener influencia de la reforma y apertura en China. Supongo, que tampoco concuerde que su inspiración sean los nefastos planes de estabilización aplicados en Europa de Este y la antigua URRS, como el famoso plan Shatalin, que sin fundamentos teóricos visibles, en verdad era el plan de transición al capitalismo.

Pero si no es una cosa, ni la otra, qué es. En fin de cuentas Monreal, desde hace mucho tiempo, representa un enigma que en algún momento será descifrado. Es el enigma Monreal.

Partiendo de la base anterior, imaginémonos, para variar, no una sociedad de hombres libres asociados como quería Carlos Marx, sino una sociedad cubana propiciada aceleradamente por Monreal entre 2018 y 2019.

Lo más probable es que es un sueño en una noche de verano, un espejismo no a partir de los problemas que existen y son reconocidos, sino de las propuestas del mencionado autor. En su programa de estabilidad económica, con matices, todo parece transcurrir idealmente, perfecto, previsto y sobre todo preservando y garantizando la esfera social.

Estos cantos de sirenas, no es la primera vez que se escuchan, si es que se mantiene la memoria histórica, estas  “dulces” canciones se basan en lo siguiente: entre el capitalismo y la construcción y transición socialista, supuestamente puede existir una posibilidad intermedia, una tercera vía, un centro equidistante, que toma lo “mejor” del ansiado por algunos capitalismo desarrollado –rentabilidad, eficiencia a ultrantraza, funcionamiento económico y mercado perfecto-, así como lo mejor de la construcción socialista: el desarrollo social.

¿Será posible esto en general, y en particular en un país todavía subdesarrollado como Cuba, a 90 millas del imperio norteamericano, todavía impactado por la crisis económica del llamado Período Especial y ahora con un gobierno  como el Donald Trumph?

Seguramente que no, pero Monreal insiste, una vez más. Cabe preguntarse si fue posible en la Europa de Este y la URSS este paso al capitalismo desarrollado, la respuesta es negativa, muchos soñaron con esto pero otra fue la terrible realidad y eso que, en el momento dado, tenían más avances que Cuba.

Tal vez en sus ilusiones piense este economista, aunque lo niega, que lo que propone es lo que están haciendo formidablemente los chinos y vietnamitas, pero, en verdad, se trata de una construcción del socialismo con fuertes peculiaridades nacionales y su despliegue en el tiempo es prolongado. En estos países existen otras condiciones internas y externas, por señalar un ejemplo específicamente económico, debe observarse el tamaño de sus enormes mercados internos respecto a Cuba y a muchos países del mundo.  Al referido autor no le gustan las abstracciones, pero cuando le conviene las hace.

Si partimos de la aplicación estricta de su programa de estabilización económica, la sociedad cubana, a la que apunta Monreal, más allá de sus declaraciones, tendría, aproximadamente, las características siguientes:

1-Una estructura de propiedad, que muy bien el Dr. Carlos García ha sintetizado, en la que el protagonismo recae  en  el establecimiento de un dinámico sector cooperativo y privado y el saneamiento de la empresa estatal, traspasando la mayor parte de estas al sector privado nacional y extranjero. También destaca que el favoritismo de este economista por los empresarios privados no es nuevo, lo viene manifestando y argumentando desde hace tiempo. Su obsesión por la propiedad privada y su rechazo a la estatal tienen como testigos oculares sus artículos.

Tal vez esta sea la razón de que en su trabajo “Programa de estabilidad económica para Cuba”, no menciona ni una vez los términos construcción del socialismo, socialismo o socialista.

Por cierto debe considerarse que Monreal en su artículo del 19-12-2017 continúa proponiendo la transformación radical del actual esquema del Trabajo por Cuenta Propia (TCP), sobre lo que puede estimarse que la transformación esta prevista en los documentos del VII Congreso del PCC, pero no es la que él señala.

Para Monreal el propósito sería facilitar el establecimiento de modalidades empresariales privadas nacionales que permitan colocar una fuerza laboral que ya supera el medio millón de trabajadores en unidades productivas (empresas) que tengan mayores posibilidades de generar eslabonamientos productivos, aumentar la inversión, facilitar el aprendizaje tecnológico y organizativo, hacer avanzar la productividad y generar mayor valor.

Se hace notar que, para este economista, no es el Estado socialista, su planificación y regulación, quién propicia los encadenamientos productivos, sino las modalidades empresariales privadas nacionales, de forma fortuita, supuestamente una suerte de motor que impulsaría el desarrollo.

Este economista, como señala el Dr. Carlos García, da por hecho la quiebra del sistema empresarial estatal al devaluarse el CUP, pero lo que constituye un verdadero dogma es buscar la solución fuera de este sistema acudiendo a la privatización por dos vías: el incremento del sector privado y cooperativo y la transferencia de la mayor parte de las empresas estatales al capital nacional privado y al extranjero. En lugar de proponer el fortalecimiento del sector principal de la economía lo que propugna es su casi total desmantelamiento.

2-Con cambios de tal amplitud y naturaleza en la estructura de propiedad de la sociedad cubana, es previsible, que los segmentos en formación de la pequeña burguesía y burgueses, que ya existen en nuestra sociedad, tolerados y que se pretende organizar mejor, se hagan predominantes con el tiempo. Cuando los cambios cuantitativos rebasan la medida producen cambios cualitativos, incluso el sistema socioeconómico. Hay que cambiar todo lo que debe ser cambiado, pero seguramente no es exactamente lo que propone Monreal.

3-Con tales transformaciones o involuciones se agudizarían al máximo las contradicciones sociales internas de la sociedad cubana, crecería el papel e influencia económica, política, ideológica, cultural y social de los enemigos internos y externos de la Revolución Cubana hasta destruirla en algún momento y seguro que no sería sin resistencia.

4-La sociedad cubana, por este infernal camino, no alcanzaría el anhelado y buscado desarrollo económico y social, ni sería soberana, independiente,  socialista, próspera y sostenible. Se convertiría en un apéndice, anexado a EE.UU. y por supuesto las monedas nacionales desaparecerían para dar paso al dólar estadounidense.

Dejo a los lectores de la red con las interrogantes siguientes: La sociedad cubana que se derivaría del programa Monreal: ¿Estaría en la construcción socialista? ¿Sería capitalista? ¿Sería mixta? ¿Sería mixta-socialista? ¿Sería mixta-capitalista? ¿Sería un caos? ¿Habría estabilización o desestabilización? ¿Hacia dónde ha evolucionado el economista Monreal?

Comentarios

  1. Cuente con muchos anticapitalistas del mundo en esta lucha. Saludos desde España

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  2. Artículo de opinión: El enigma Monreal: ¿por qué la empresa propiedad privada y no la empresa propiedad estatal? https://www.rebelion.org/noticia.php?id=237296
    Saludos
    Diosdado Rojas Ferro

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