DOS MANTRA EN CUBA.


Por: Mcs Gerardo Gómez Moreno, Profesor Titular de la Escuela Superior del Partido, “Ñico López”

En un artículo anterior había prometido un comentario especial sobre el raro vocablo “mantra” y sus posibles interpretaciones. Cumplo esta promesa con agrado.

¿Qué es un mantra? Si acudimos a Wikipedia, en los entrecomillados, encontramos:
1-“Podemos establecer que mantra emana del sánscrito y es fruto de la suma de dos elementos: el vocablo mans, que puede definirse como “mente”, y tra, que es sinónimo de “liberación”.”
En términos positivos puede entenderse como liberar la mente. Cambiar la mentalidad, cambiar todo lo debe ser cambiado, abandonar los dogmas y viejas concepciones que no se corresponden con el proceso de Actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista.
En sentido negativo sería abandonar la teoría marxista y leninista, sustituirla por la ideología burguesa, por alguna de sus expresiones, como la socialdemócrata u otras.

2-“Un mantra es una palabra sánscrita que se refiere a sonidos (sílabas, palabras, fonemas o grupos de palabras) que, según algunas creencias, tienen algún poder psicológico o espiritual. Los mantras pueden tener o no significado literal o sintáctico.”

Si se trata de un poder psicológico o espiritual que ayude a avanzar en la transición y construcción socialista, en la edificación económica, bienvenido sea. En cambio, si fuera para abandonar el camino o sendero socialista en el que hay que persistir, sería detestable, ignominioso. En cuanto  al sentido no literal o sintáctico, puede entenderse como metafórico que, entre sus más deleznables variantes, se encuentra aquella en que digo, pero no digo, dado que se ocultan los verdaderos propósitos.
3-“El término mantra proviene de man- (‘mente’ en sánscrito) y el sufijo instrumental -tra, podría traducirse literalmente como "Instrumento mental". Se utiliza ante todo para designar las fórmulas en verso y en prosa que se pronuncian durante las ceremonias litúrgicas; esto no debe sorprender, si se considera que precisamente es en los rituales donde los gestos, palabras y pensamientos adquieren su máxima eficacia.”

Cuando el “instrumento mental” permite avanzar en la conciencia y práctica económica, elevar la eficiencia y eficacia, tanto en el sector estatal como en el no estatal y luchar contra vicios como el burocratismo, el tecnocratismo, el economicismo, el teoricismo, los dogmas, la escolástica y la corrupción es perfecto. También lo es si las ceremonias litúrgicas religiosas elevan la espiritualidad y cubanía de nuestro pueblo y sirven de apoyo a la Revolución Cubana y a la lucha contra el criminal bloqueo del gobierno norteamericano.

En cambio, si el “instrumento mental” constituye un lavado ideológico de cerebro, una labor de zapa, una subversión política e ideológica, generada y financiada por el norte revuelto y brutal que nos desprecia, es simplemente abominable. Martí enfatiza que “el desdén del vecino formidable”, que por lo general se desconoce por nuestros pueblos en ese momento, “es el peligro mayor de nuestra América”.

4-“En el hinduismo la primera aparición de la palabra mantra se encuentra en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.). Allí significaba ―como ‘instrumento del pensamiento’― ‘oración, ruego, himno de adoración, palabra aplastante, canción”.
Entre “instrumento mental” e “instrumento del pensamiento” no encuentro una diferencia esencial por lo que me remito a lo antes planteado. Otra acepción puede tener comprensión religiosa como oración, ruego, himno de adoración y canción, lo respeto.

En cuanto a “palabra aplastante”, puede verse en dos versiones. Mediante un fuerte ejercicio mental de empatía, debe reconocerse que hay palabras terribles para el enemigo ideológico, realmente aplastantes: imperialismo, capitalismo dependiente, crisis sistémica y estructural, transición del capitalismo al socialismo, transición socialista, construcción del socialismo, socialismo con peculiaridades nacionales, nuestro socialismo, revolución socialista, propiedad social, Estado socialista y muchas otras.

Todos son vocablos aplastantes dado que suponen la superación dialéctica del capitalismo, no su negación metafísica, pues en la transición socialista junto al predominio del sector socialista se mantienen elementos, partículas, del capitalismo y de otros tipos de economía. Recuérdese que es inevitable buscar una inserción internacional que sea beneficiosa para Cuba.
A la inversa, también para nosotros socialistas y comunistas, existen “palabras aplastantes” de la ideología burguesa, economía mixta-capitalista, propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción, multipartidismo capitalista y parlamentarismo burgués, socialdemocracia, democracia cristiana, liberalismo burgués, neoliberalismo, neofascismo, etc.

5-“En el budismo tibetano, se considera que cada mantra corresponde a un cierto aspecto de la iluminación. Se recita para identificarse con ese aspecto de la mente iluminada.”
Más allá del aspecto religioso o místico del término “iluminación”, que considero respetable, son posibles otras acepciones. Iluminación podría ser encontrar soluciones factibles dentro de los límites sistémicos a la batalla económica por el desarrollo socialista o por el contrario la “iluminación” estaría en las ideas y propuestas que conducen o pueden llevar a la involución hacia el capitalismo dependiente.

6-“Según la tradición budista … , un mantra no tiene efecto completo si la práctica de su recitación no es autorizada por un maestro (lama en tibetano, gurú en sánscrito), respaldado a su vez por un linaje de maestros que, en el caso del budismo, supuestamente se remonta hasta el propio Buda”.
En efecto, toda doctrina tiene sus maestros, de mayor o menor categoría y son respaldados, en general, por todo un linaje de antecesores y fundadores que hay que respetar e interpretar. Los maestros son voces autorizadas, lamas, gurúes, o simplemente profesores, pero ello no excluye la expresión e influencia de los seguidores.

Existen diferentes tipos de maestros o profesores, teniendo en cuenta la diversidad de la sociedad dada y en particular las diferentes ideologías y sus manifestaciones concretas en cada período histórico.

De tal manera, cuando la Escuela keynesiana, respondía a las necesidades de la reproducción del capital, se convirtió en hegemónica tanto en la teoría económica, como en la política económica capitalista y en la gestión empresarial, pero, al no responder en cierto momento a los intereses de las oligarquías financieras transnacionales y las necesidades de la acumulación capitalista, fue sustituida por la Escuela neoliberal, cambiaron los libros y los profesores.

También hay maestros comunistas y maestros socialdemócratas, siempre con su propia impronta y condicionados por las características del país en que viven, su historia, cultura, tradiciones populares y de luchas sociales. Puede comprenderse, desde la diversidad de la política mundial.
Otros, en cambio, extrapolan esta doctrina socialdemócrata hacia países donde su naturaleza histórica y socioeconómica no lo permite, como Cuba, guiados o influidos por intereses foráneos. Es, cuando menos, deleznable. Martí destaca que debe injertarse en nuestras repúblicas americanas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas.

7-“En la psicología, el término "mantra" se utiliza como figura retórica para significar la repetición neurótica del sujeto a fin de fijar y reforzar un pensamiento circular. [cita requerida]”
Tiene cierta validez para la etapa de influencia del marxismo soviético en Cuba, en la que no todo estaba mal, pero si existían muchas cosas anquilosadas, esquemáticas, dogmáticas y escolásticas. Algunas de ellas eran la citología y buscar la verdad sólo en los libros.

Cuando los soviéticos intentaron, con la Perestroika, enmendar las cosas, fue peor el remedio que la enfermedad, se hizo visible la capacidad de influencia de las ideas socialdemócratas con la tesis del “socialismo democrático”, una verdadera revisión derechista de la ideología revolucionaria, especialmente en la figura de Mijail Gorbachov, a quién algunos sectores soviéticos nombraban como él “influyente e influido”.

En Cuba, desde el proceso de Rectificación en 1986, transcurre un  perfeccionamiento de la enseñanza del marxismo y el leninismo, muchas cosas fueron cambiadas y deberán cambiar, pero con el rechazo al “marxismo soviético”, en algunos casos, existieron extremos. En los peores, se dio la renuncia completa al marxismo clásico. Considero que, en lo fundamental, la etapa de influencia del marxismo soviético ha sido superada en el mundo académico y cultural.

Sin embargo, los desnaturalizados del marxismo y sobre todo del leninismo que reducen vulgarmente su  teoría al positivismo y empirismo, también tienen sus mantras, con la repetición neurótica del sujeto a fin de fijar y reforzar un pensamiento circular, determinada apología a la propiedad privada, la proclividad al desprecio de las empresas estatales, la renuncia a la planificación socialista, la preferencia a las soluciones de mercado sin condiciones para ellas, la economía mixta-capitalista como ideal, la demagogia respecto a clase más revolucionaria para que abogue por el economicismo, la crítica a la desigualdad social, mientras se proponen reformas que la acrecentarían aún más, la combinación del neoliberalismo negado, pero utilizado, con la socialdemocracia y la omisión de antiimperialismo consecuente, entre otros momentos.

En fin, ante mis pupilas aparecen dos mantras, en el contexto de un amplio campo de expresión revolucionaria, fuertes críticas a las insuficiencias e insatisfacciones, con muchas manifestaciones y propuestas. No obstante no debemos confundirnos. Hay dos mantras.
Confieso que he dicho y he salvado mi alma. Confió en que los lectores de la red salven la suya.









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